jueves, 25 de octubre de 2018

Dia 5



Soñé, soñé y soñé.
La luz inunda la estancia,
mis ojos se abren como
prostituyéndose a un nuevo día,


¡maldigo el rayo impenitente del astro!.
Me quedo absorta, insípida....
{(pienso)}
Monopolizo palabras ante mi forma de ver la vida,
supongo que cada cual ha de
tener un uso exclusivo de las suyas.
¿Qué digo?,
si al fin y al cabo somos más parecidos
de lo que queremos creer, seres cortados del
mismo trozo de "tela"aunque
confeccionados con diferente hechura.
Un continuo peregrinaje intentando
avanzar hacia la cumbre, me obceco sin
tan siquiera percatarme de que padezco
el mal de las alturas. Puedo tropezar.
puedo caer y perecer en el vacío.
En mi vida no hay sitio para el dolor o
el miedo, por eso simplemente me
convenzo  de que es tan solo el aliento
de la nada y sigo adelante sin que me
aparque la parca en una vida anodina e
insulsa.
Ahora rozo mis manos buscando calor
en las tuyas.
No quiero pensar en el yo, hoy prefiero el
tú a viajar con poco equipaje.


...

CARTA AIRADA




Dices que la templanza es mi signo y he forjado una espada junto a mi alma.

Dices que poseo un corazón equilibrado, aunque pequeño,  frío como el  acero y muy capaz de destrozar al hombre más entero.
Que mi mirada serena tiene como destino escarbar en tu cabeza para torturarte con deseos vehementes.

Dices  que soy de temple lúcido, una mente capaz de  volver loco al más cuerdo y que vomito palabras  sin temor ni vergüenza  para privar tus anhelos,  con el único fin de  desgarrarte por dentro.
Que soy cruel contigo, que causo desazón en tus sentidos, incluso dices que  he hechizado tu
espíritu con agujas de hielo.

Dices, dices y dices….

Pero lo que tú no sabes  es que he conocido el  fulgor del viento con inocencia virgen.
Lo que tú no sabes es que he visto acercarse sombras cuando he tornado mis ojos ciegos
Lo que tú no sabes es que cuando el valor arde en mi pecho y suspira sin aliento,  mi mente no conoce credo si el amor no viste duelo.
Hablas de dolor y pena, de estados de profunda melancolía y soledad eterna.
Sin embargo afirmas no conocer al miedo, ¡pues yo sí!, porque lo he sentido adherido a mi cuerpo para ir helando poco a poco mis venas hasta congelarme el alma y con pánico ilimitado he visto a mi corazón encogerse hasta transformarse en un muñón desgajado y seco.
Pero  ya no busco luces blancas, ni escarbo en penas pasadas, ni tengo temblor en el ánimo, ni pienso en la cura para heridas cerradas.


Y sí, me gusta embeberme en las melodías de jazz con tu saxo,  me resulta hipnótica la templanza en tu voz junto a ese magistral dominio de la lengua para versionar cualquier cuento.
Pero yo no soy tu fetiche, no deseo ser el suero de nadie, ni la musa de tus notas, no puedo verte pisar cristales rotos aunque los cubras de fina seda, ni quiero ser en tu pensamiento una constante, ni la sal en tu herida…,
te prohíbo terminantemente componer para mí canciones, y no permito que  engalanes unos labios que jamás has besado, ni consiento que invadas mi vida para satisfacer con torturas la soledad de la tuya, ni que provoques en mí la ira para gozo de tus pesadumbres, no soporto que desees un cuerpo que nunca te será entregado, ni ames a un corazón que tan siquiera te ha sido presentado.
Ni una sola vez me he regalado, ofrecido o vendido, sólo sé entregarme a quien yo he querido…, y   yo ni te quiero, ni te amo, ni te deseo

No te deseo, no te amo y no te quiero.                                                                                                                       

                                                                                                              De Ana María, para D.


 

lunes, 18 de diciembre de 2017

GUERRA

17 Julio 1937 - 1 Abril 1939


Escribo desde el dolor y la rabia.


Llevo ceñidos a mi espalda aquellos interminables días con sus agónicas noches, el tiempo pesa como una losa en mi frente, he cargado con demasiado miedo y poco pan.


El zumbido de "chatos" y "moscas" surcando peligrosamente el cielo frente a la aviación franquista, perfora los oídos a modo de taladro.
Las nubes turbias por la destrucción escuecen hasta profundizar en garganta y ojos.
Jamás he dejado de sentir la metralla carcomiendo poco a poco mis huesos.


Frío pegajoso y húmedo, mezclado con sangre seca y olor a muerte.


Aún veo a mujeres ultrajadas, desnudas..., con sus vestidos rojos ardiendo.
A "rapadas" con hijos destetados, haciendo el paseíllo tras la obligada ingesta de aceite de ricino. Se burlaban, la gente se burlaba de ellas.
Por otra parte, también he sentido al llamado Terror Rojo quemando iglesias, fusilando curas,  violando monjas y torturando personas en defensa de la libertad, con la escusa de "represión" y así, no manchar su buen nombre humanista y democrático.


Peste a enfermedad y miseria, regado por el tufo rancio que despide la calculada venganza.


El absurdo del hombre, la maldad humana regida por el poder, la sumisión y el miedo.


Me asquea el género humano cuando no es capaz de molestarse en intentar dominar su propia ira.
A todos nos gusta creer que tenemos la razón absoluta con el único fin de obtener poder.


PODER, PODER, PODER, la meta inalcanzable.


Colores, bandos, banderas, en todos ellos veo al mismo perro con diferente collar.




...

jueves, 31 de agosto de 2017

Y yo me pregunto y me vuelvo a preguntar....

A las que somos mujeres, que no se nos ocurra ser o sentirnos atractivas o femeninas, no sea que se nos tache de "machistas". Y si alguna tiene la desfachatez de nacer bonita, ya tiene sentencia condenatoria.

 Este " sin razón" viene a cuento por la indignación que siento por una falta que se le ha puesto a un libro, sólo por decir, y escribo textualmente. "Las niñas tienen pecho por dos razones; Una para dar leche a los bebés. La otra es para hacer a la chica más adulta y atractiva.

Y digo yo ¿acaso es mentira?, ¿acaso es una ofensa?. EL MUNDO ESTA LOCO, o qué?.


¿Estamos viviendo en la sinrazón y demonizando absurdos que mi corto cerebro no logra entender?
¿las mujeres tendrán que salir a la calle con un buen mostacho y una sàbana que les cubra el cuerpo desde el cuello hasta los pies?.


Pero eso sí. Cada vez lo veo más claro, el término machista esta cambiando su significado.
MACHISMO. según La Real Academia Española
De macho1 e -ismo.
1. m. Actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres.


Vuelvo a preguntarme yo¿para que nos respeten esta prohibido ser femenina, o simplemente bonita?.


NO, NO CREO.


Reincido en el absurdo actual al aplicar el término MACHISTA a todo lo que se tercie.
 
..

jueves, 10 de agosto de 2017

Principio y Fin

Recuerdo como te gustaba jugar a montañas para alcanzar la cima de mi escote.

Yo reía mientras plantaba fresas sobre las llanuras de tu vientre pétreo y las regaba con vino y miel.
Sabes que adoro tus manos, grandes, firmes.
Respirar para absorberte el alma,
esconder tus ojos en mis pupilas y
cantar canciones sin acorde, ni ritmo alguno. Jamás se me ha dado bien formar sonidos melodiosos con la garganta, eso me da igual,
no por ello voy a dejar de hacerlo.


Jamás he creído en princesas que sólo viven en los cuentos,
con sus amplios vestidos de seda rosa y zapatos de tafilete añil.
En bufones sí,
bufones he conocido unos pocos de sonrisa falsa y mueca grotesca.
Tampoco defiendo a príncipes, o a reyes que engrosan sus conquistas con falsa moneda
y lengua voraz.
Estoy yo, como, para que me atrapen los lobos a estas alturas de la siega,
risa me da.


Y mientras el tiempo pasa fugaz, algo similar a un parpadeo. Es lo que afirman los "viejos" que ya han recorrido amplias parcelas de sus vidas.
Pero..., ¿Quién es capaz de computar los segundos perdidos en la suya propia?
Algo tan valioso, adherido a nuestro ser y que malgastamos como si no tuviera principio y


FIN


.............................................................................................Ana María




















jueves, 16 de febrero de 2017

OJOS DE AGUA





Ojos de agua

Dos manantiales  frescos,  simétricos, capaces de quemar como el fuego.

Intenté escuchar su susurro,  descifrar algún códice que me diera la clave para escapar de los destellos del agua,

pero,

ya era tarde, o quizá quisiera dejarme atrapar por la fuente que brotaba entre las rocas,
¡era verde,  cristalina!,
así que,
opté por filtrarme entre resquicios en busca del mar.

Siempre supe que no sucumbiría ahogada,

¿Ardiendo?, sí, es muy posible.

viernes, 10 de febrero de 2017

CARTA AIRADA



Dices que la templanza es mi signo y he forjado una espada junto a mi alma.

Dices que poseo un corazón equilibrado, que aunque pequeño es frío y muy apto para destrozar al hombre más entero.


Que mi mirada serena tiene como destino escarbar en tu cabeza para torturarte con deseos vehementes.

Dices que soy de temple lúcido, con una mente capaz de volver loco al más cuerdo y que vomito palabras sin temor ni vergüenza para privar tus anhelos, con el único fin de desgarrarte por dentro.


Que soy cruel contigo, que causo desazón en tus sentidos, incluso dices que he hechizado tu espíritu con agujas de hielo.

Dices, dices y dices...

Pero lo que tú no sabes es que he conocido el fulgor del viento con inocencia virgen.

Lo que tú no sabes es que he visto acercarse sombras cuando he tornado mis ojos ciegos.

Lo que tú no sabes es que cuando el valor arde en mi pecho y suspira sin aliento, mi ser no conoce credo si el amor no viste duelo.

Hablas de dolor y pena, de estados de profunda melancolía y soledad eterna.

Sin embargo afirmas no conocer el miedo, ¡pues yo sí!, porque lo he sentido adherido a mi cuerpo para ir helando poco a poco mis venas hasta congelarme el alma y con pánico ilimitado he visto a mi corazón encogerse hasta transformarse en un muñón desgajado y seco.

Pero ya no busco luces blancas, ni escarbo en penas pasadas, ni tengo temblor en el ánimo, ni pienso en la cura para heridas cerradas.

Y sí, me gusta embeberme con las melodías de jazz en tu saxo, me resulta hipnótica la armonía en tu voz para versionar cualquier cuento con ese magistral dominio de la lengua.

Pero yo no soy tu fetiche, no deseo ser el suero de nadie, ni la musa de tus notas, no puedo verte pisar cristales rotos aunque los cubras de fina seda, ni quiero ser de tu pensamiento una constante, ni la sal en tu herida....,

te prohíbo terminantemente componer para mí canciones, y no permito que engalanes unos labios que jamás has besado, no consiento que invadas mi vida para satisfacer con torturas la soledad de la tuya, ni que provoques en mí la ira para gozo de tus pesadumbres, no soporto que desees un cuerpo que nunca te será entregado, ni ames a un corazón que tan siquiera te ha sido presentado.

Ni una sola vez me he regalado, ofrecido o vendido, sólo sé entregarme a quien yo he querido.

Y yo ni te quiero, ni te deseo, ni te amo..., no te amo, no te deseo y no te quiero...


De Ana María, para D.