martes, 22 de marzo de 2022

Reflexión de última hora

He dejado apartado mi blog en una esquina, como el que abandona un hijo en la puerta de un hospicio.
Esperando que las ideas lo adopten y lo hagan crecer.
Me cuesta; admito que mi cerebro y mis ganas están yermos, como una nuez hueca, seca y podré.
Tampoco pienso, últimamente me llena la pandemia, la fiebre y la guerra.

volveré

jueves, 17 de diciembre de 2020

PANDEMIA




Empiezo a estar ya cansada de contar las horas sin sentir los días.

Tengo miedo a una muerte pronta, a una parca que me aparca en casa y me obliga a mirar la vida desde la ventana, sin volver a oler el sudor de aquel tipo del metro que tanto repudie en su momento.

Echo en falta limpiar la saliva depositada en las mejillas por besos calientes y pastosos que me impregnaban la cara para provocar una ira contenida.

Jamas me he quitado de la cabeza las imagenes de ancianos, y NO tan ancianos reptando por los pasillos del hospital en medicina interna, aferrandose a una cura para sus males.

Todos queremos seguir viviendo..., pero todos somos demasiados.

Vuelvo a mi ventana intentando evitar el sonido sepulcral  de la nada. Ahora sólo escucho pàjaros con un graznido curioso y localizo gatos hambrientos buscando el "despojo" humano.

Jamás pensé en la necesidad del ruido con palabras huecas, ni en la desesperada búsqueda de la algarabía infantil que tanto me molestaba.

La naturaleza no hace pactos ni actúa de forma irreflexiva. Nos ha vomitado encima, nuestra propia bilis para una autocontención forzosa y mermar el afan destructivo.

Ana María Plàdena.

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LIBRE

 


PANDEMIA

 Empiezo a estar ya cansada de contar las horas sin sentir los días 

martes, 14 de enero de 2020

LA FUGA DEL TIEMPO



Busco un lugar temprano,
que huela a hiedra
que huela a sal.

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jueves, 13 de diciembre de 2018



Extiendes tu mano para invitarme a saltar
Miro el vacío.

NADA.

No hay protección alguna, ni siquiera
una sencilla red que proteja el cuerpo del golpe.

Me muestro aquiescente, absorbida, inerte.

No pienso, ¿PARA QUÉ?, si ya es tarde.

Me desprendo y caigo.
Sé que dolerá, los impactos siempre duelen, sean de la índole que sea,
aunque después cicatricen y dejen de sangrar.

Quizá encuentre cristales rotos
cubiertos por fina seda.
Quizá caiga en un mar de dudas,
y voy sin barca ni remo sin saber nadar.
Quizá desafíe las fuerzas de la lógica y sufra de ingravidez.

Qui sait!

La eterna proyección para validar un conocimiento: LA DUDA.

Creo que se puede parar el tiempo...,
creo incluso que puede volverse atrás.
A veces dudo de la existencia de un efímero segundo y de
la realidad del momento.
pienso en tantas cosas que no quiero pensar, ni creer.

Mejor no pienso, ¿PARA QUÉ?.

Voy en una espiral, en un laberinto del cual,
la primera vuelta absorbe a la primera.
Cadena de Fibonacci. Sé que puedo resultar pedante,
pero me importa un pito, no soy culpable de la posible existencia
de loas cosas.
Así soy yo. No quiero cambiar mi forma de ser,
sólo respeto la inevitable evolución de las cosas.

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jueves, 25 de octubre de 2018

Dia 5



Soñé, soñé y soñé.
La luz inunda la estancia,
mis ojos se abren como
prostituyéndose a un nuevo día,


¡maldigo el rayo impenitente del astro!.
Me quedo absorta, insípida....
{(pienso)}
Monopolizo palabras ante mi forma de ver la vida,
supongo que cada cual ha de
tener un uso exclusivo de las suyas.
¿Qué digo?,
si al fin y al cabo somos más parecidos
de lo que queremos creer, seres cortados del
mismo trozo de "tela"aunque
confeccionados con diferente hechura.
Un continuo peregrinaje intentando
avanzar hacia la cumbre, me obceco sin
tan siquiera percatarme de que padezco
el mal de las alturas. Puedo tropezar.
puedo caer y perecer en el vacío.
En mi vida no hay sitio para el dolor o
el miedo, por eso simplemente me
convenzo  de que es tan solo el aliento
de la nada y sigo adelante sin que me
aparque la parca en una vida anodina e
insulsa.
Ahora rozo mis manos buscando calor
en las tuyas.
No quiero pensar en el yo, hoy prefiero el
tú a viajar con poco equipaje.


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CARTA AIRADA




Dices que la templanza es mi signo y he forjado una espada junto a mi alma.

Dices que poseo un corazón equilibrado, aunque pequeño,  frío como el  acero y muy capaz de destrozar al hombre más entero.
Que mi mirada serena tiene como destino escarbar en tu cabeza para torturarte con deseos vehementes.

Dices  que soy de temple lúcido, una mente capaz de  volver loco al más cuerdo y que vomito palabras  sin temor ni vergüenza  para privar tus anhelos,  con el único fin de  desgarrarte por dentro.
Que soy cruel contigo, que causo desazón en tus sentidos, incluso dices que  he hechizado tu
espíritu con agujas de hielo.

Dices, dices y dices….

Pero lo que tú no sabes  es que he conocido el  fulgor del viento con inocencia virgen.
Lo que tú no sabes es que he visto acercarse sombras cuando he tornado mis ojos ciegos
Lo que tú no sabes es que cuando el valor arde en mi pecho y suspira sin aliento,  mi mente no conoce credo si el amor no viste duelo.
Hablas de dolor y pena, de estados de profunda melancolía y soledad eterna.
Sin embargo afirmas no conocer al miedo, ¡pues yo sí!, porque lo he sentido adherido a mi cuerpo para ir helando poco a poco mis venas hasta congelarme el alma y con pánico ilimitado he visto a mi corazón encogerse hasta transformarse en un muñón desgajado y seco.
Pero  ya no busco luces blancas, ni escarbo en penas pasadas, ni tengo temblor en el ánimo, ni pienso en la cura para heridas cerradas.


Y sí, me gusta embeberme en las melodías de jazz con tu saxo,  me resulta hipnótica la templanza en tu voz junto a ese magistral dominio de la lengua para versionar cualquier cuento.
Pero yo no soy tu fetiche, no deseo ser el suero de nadie, ni la musa de tus notas, no puedo verte pisar cristales rotos aunque los cubras de fina seda, ni quiero ser en tu pensamiento una constante, ni la sal en tu herida…,
te prohíbo terminantemente componer para mí canciones, y no permito que  engalanes unos labios que jamás has besado, ni consiento que invadas mi vida para satisfacer con torturas la soledad de la tuya, ni que provoques en mí la ira para gozo de tus pesadumbres, no soporto que desees un cuerpo que nunca te será entregado, ni ames a un corazón que tan siquiera te ha sido presentado.
Ni una sola vez me he regalado, ofrecido o vendido, sólo sé entregarme a quien yo he querido…, y   yo ni te quiero, ni te amo, ni te deseo

No te deseo, no te amo y no te quiero.                                                                                                                       

                                                                                                              De Ana María, para D.


 

lunes, 18 de diciembre de 2017

GUERRA

17 Julio 1937 - 1 Abril 1939


Escribo desde el dolor y la rabia.


Llevo ceñidos a mi espalda aquellos interminables días con sus agónicas noches, el tiempo pesa como una losa en mi frente, he cargado con demasiado miedo y poco pan.


El zumbido de "chatos" y "moscas" surcando peligrosamente el cielo frente a la aviación franquista, perfora los oídos a modo de taladro.
Las nubes turbias por la destrucción escuecen hasta profundizar en garganta y ojos.
Jamás he dejado de sentir la metralla carcomiendo poco a poco mis huesos.


Frío pegajoso y húmedo, mezclado con sangre seca y olor a muerte.


Aún veo a mujeres ultrajadas, desnudas..., con sus vestidos rojos ardiendo.
A "rapadas" con hijos destetados, haciendo el paseíllo tras la obligada ingesta de aceite de ricino. Se burlaban, la gente se burlaba de ellas.
Por otra parte, también he sentido al llamado Terror Rojo quemando iglesias, fusilando curas,  violando monjas y torturando personas en defensa de la libertad, con la escusa de "represión" y así, no manchar su buen nombre humanista y democrático.


Peste a enfermedad y miseria, regado por el tufo rancio que despide la calculada venganza.


El absurdo del hombre, la maldad humana regida por el poder, la sumisión y el miedo.


Me asquea el género humano cuando no es capaz de molestarse en intentar dominar su propia ira.
A todos nos gusta creer que tenemos la razón absoluta con el único fin de obtener poder.


PODER, PODER, PODER, la meta inalcanzable.


Colores, bandos, banderas, en todos ellos veo al mismo perro con diferente collar.




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