miércoles, 23 de marzo de 2022

El tiempo, un constante martillo percutor.

Al fin y al cabo estaba aceptando una dudosa derrota. Y sí, me volví perezosa, antepuse mi interés propio a cualquier otro, lo admito. Más horas destinadas a mi persona, ¿cuál es el fin de tantos hijos?, esas semillas germinadas con tanto amor, coacción , descuido o  cuidado que crecen y comen sin control pidiendo a boca llena un día y otro y otro...
O feneciendo poco a poco, mientras se secan por dentro y por fuera; sin alimento o agua, apenas sin  respirar para no morir.
Nadie solicita nacer, la existencia es impuesta  de manera imprevista, inconsciente, meditada o egoista por el progenitor, progenitora o ambos.
De otro modo estaríamos extintos.
Es curioso todo el tema de perpetuar la especie, va adherido de forma intersticial al propio SER.

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martes, 22 de marzo de 2022

Al princio

Cuando tuve conocimiento de lo que pasaba después de un periplo con experiencias de mareos cayendo al suelo, opté por pedir ayuda (no fue nada fácil), cuando an@ es joven y la analitica está en los límites normales, pueden ser tantas cosas....
Por otro lado mi matrimonio iba de fábula  Me casé joven, quería tener hijos, al menos tres. Una parte fue fácil, a las ocho semanas tuve una "falta" ya estaba en estado de buena esperanza. Pero un aborto en el segundo trimestre de gestación nos obligó a cancelar la .misión.
Quizá la maternidad no quería hablar el mismo idioma que yo.

Hoy, ahora, en este instante tengo fuerza para descarnar mi vida.

Es absurdo, irracional, doloroso. Aún no comprendo  mi vergüenza si algún conocido se entera de mi enfermedad.
Una persona deportista, trabajadora, echá "pa lante". Antes miedo, luego dolor e ira, ahora aceptación.
La vida es caprichosa en extremo, pero claro, el dolor es personal y autónomo dentro de cada cuerpo.
Sigo estable, son muchos años diagnosticada.
Aunque parezca paradójico he tenido la gran suerte de que este cuerpo que me envuelve haya aprendido a adherirse,a las medicaciones.
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Reflexión de última hora

He dejado apartado mi blog en una esquina, como el que abandona un hijo en la puerta de un hospicio.
Esperando que las ideas lo adopten y lo hagan crecer.
Me cuesta; admito que mi cerebro y mis ganas están yermos, como una nuez hueca, seca y podré.
Tampoco pienso, últimamente me llena la pandemia, la fiebre y la guerra.

volveré

jueves, 17 de diciembre de 2020

PANDEMIA




Empiezo a estar ya cansada de contar las horas sin sentir los días.

Tengo miedo a una muerte pronta, a una parca que me aparca en casa y me obliga a mirar la vida desde la ventana, sin volver a oler el sudor de aquel tipo del metro que tanto repudie en su momento.

Echo en falta limpiar la saliva depositada en las mejillas por besos calientes y pastosos que me impregnaban la cara para provocar una ira contenida.

Jamas me he quitado de la cabeza las imagenes de ancianos, y NO tan ancianos reptando por los pasillos del hospital en medicina interna, aferrandose a una cura para sus males.

Todos queremos seguir viviendo..., pero todos somos demasiados.

Vuelvo a mi ventana intentando evitar el sonido sepulcral  de la nada. Ahora sólo escucho pàjaros con un graznido curioso y localizo gatos hambrientos buscando el "despojo" humano.

Jamás pensé en la necesidad del ruido con palabras huecas, ni en la desesperada búsqueda de la algarabía infantil que tanto me molestaba.

La naturaleza no hace pactos ni actúa de forma irreflexiva. Nos ha vomitado encima, nuestra propia bilis para una autocontención forzosa y mermar el afan destructivo.

Ana María Plàdena.

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LIBRE

 


PANDEMIA

 Empiezo a estar ya cansada de contar las horas sin sentir los días 

martes, 14 de enero de 2020

LA FUGA DEL TIEMPO



Busco un lugar temprano,
que huela a hiedra
que huela a sal.

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jueves, 13 de diciembre de 2018



Extiendes tu mano para invitarme a saltar
Miro el vacío.

NADA.

No hay protección alguna, ni siquiera
una sencilla red que proteja el cuerpo del golpe.

Me muestro aquiescente, absorbida, inerte.

No pienso, ¿PARA QUÉ?, si ya es tarde.

Me desprendo y caigo.
Sé que dolerá, los impactos siempre duelen, sean de la índole que sea,
aunque después cicatricen y dejen de sangrar.

Quizá encuentre cristales rotos
cubiertos por fina seda.
Quizá caiga en un mar de dudas,
y voy sin barca ni remo sin saber nadar.
Quizá desafíe las fuerzas de la lógica y sufra de ingravidez.

Qui sait!

La eterna proyección para validar un conocimiento: LA DUDA.

Creo que se puede parar el tiempo...,
creo incluso que puede volverse atrás.
A veces dudo de la existencia de un efímero segundo y de
la realidad del momento.
pienso en tantas cosas que no quiero pensar, ni creer.

Mejor no pienso, ¿PARA QUÉ?.

Voy en una espiral, en un laberinto del cual,
la primera vuelta absorbe a la primera.
Cadena de Fibonacci. Sé que puedo resultar pedante,
pero me importa un pito, no soy culpable de la posible existencia
de loas cosas.
Así soy yo. No quiero cambiar mi forma de ser,
sólo respeto la inevitable evolución de las cosas.

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